NOS FALTA EL SILENCIO

“Pienso en positivo y creo firmemente que puedo continuar hasta el final. Mientras corro, en ningún caso puedo permitirme especular acerca de lo que ocurriría si…”

En el año 831 los monjes del monte Hiei en Japón, ya sabían que correr era una forma suprema de silencio.

http://www.revistavanityfair.es/articulos/los-monjes-del-monte-hiei-correr-e-iluminarse-o-morir/19383

Puede ser corriendo o de cualquier otra manera pero las personas necesitamos el silencio. Si los monjes de la secta Tendai corrían, lo hacían buscando el aprendizaje profundo que aporta el silencio como manera de regular los ritmos individuales de cada persona.

Cuando hay ruido no permitimos respetar nuestros ritmos para conocer, descubrir y profundizar en lo descubierto.

La cantidad de ruido es inversamente proporcional a la calidad del aprendizaje. Los aprendizajes más significativos son aquellos que se alimentan de la reflexión profunda en el momento en el que nos encontramos con nosotros mismos, lejos de los ruidos que nos distraen.

¿Estimulamos el silencio en los niños? ¿Buscamos entornos donde el silencio facilite su aprendizaje?

Para preguntarnos y cuestionarnos necesitamos gozar del silencio necesario. Sin embargo el ruido impide que podamos extraer las preguntas adecuadas que nos faciliten encontrar las respuestas que necesitamos.

Que bueno sería que a nuestros hijos, en lugar de preguntarles acerca de lo que han aprendido en la escuela, lo hiciéramos a propósito de las preguntas que han hecho en el aula y que les estimuláramos para hacerlas siempre que pudiesen.

Las preguntas nacen de la escucha profunda y esa escucha necesita silencio. Aún catalogamos de “raros” a quienes preguntan en un aula, cuando deberíamos pensar por qué esa pregunta no se me ocurrió a mi.

Podemos encontrar silencio cuando nos dedicamos tiempo a nosotros mismos, pero ¿cuánto tiempo lo hacemos al cabo del día?. Por eso salir a correr, practicar cualquier actividad con más o menos intensidad que nos permita conectarnos con nosotros mismos es clave para sentir que somos nosotros quienes marcamos nuestros ritmos.

Si no los marcamos nosotros serán otros los que nos los marquen. Si no reclamamos nuestros silencios así como nuestros espacios individuales y no compartidos será muy complicado estar en disposición de regalar esos espacios a otras personas y no llenar de ruido sus vidas.

Reivindicar nuestro silencio es un acto de generosidad para lo más valioso que tenemos: a nosotros mismos1b9e2b9

¿TE SIENTES ÚTIL?

“La buena suerte se produce cuando la preparación se encuentra con la oportunidad” (Alex Rovira y Fernando Trias de Bes)

Inculcar proviene del término latino inculcare. In significa hacia dentro, mientras que calcis significa talón. Antiguamente este término se utilizaba cuando se quería hacer referencia al acto de utilizar el talón a modo de martillo para clavar en el suelo algún objeto punzante. Inculcar nos acerca al concepto de inyectar con energía un concepto para que quede marcado a fuego con el paso del tiempo.

Educar, por el contrario proviene de Ex y ducere, es decir, extraer lo mejor de cada uno desde dentro hacia fuera.

Ambos términos los explica muy didácticamente Catherine L’Ecuyer en Educar en el asombro.

Colocar ambos conceptos juntos no tiene por objeto descalificar a uno con respecto del otro ni mucho menos. Muchas veces inculcamos con mucho cariño determinados conceptos a quienes aprenden, aunque lo hacemos desde quien enseña y nos olvidamos que el importante es quien está aprendiendo. Y, desgraciadamente, tratamos de inculcar haciendo al aprendiz a nuestra imagen y semejanza “por su bien”. En otras ocasiones nos empeñamos en inculcar aquello que nos sirvió a nosotros en un momento determinado pero que ya no es valido ni útil para las siguientes generaciones.

A veces inculcamos la cultura del éxito en las personas con las que trabajamos y quizá sea más interesante educarles en la cultura de la valía y la utilidad.

El hecho de ser feliz poco o nada tiene que ver con tener éxito tal y como la sociedad nos lo presenta. Sin embargo, la sensación de utilidad nos aterriza mucho el concepto de la felicidad. La sensación de felicidad siempre está relacionada con la percepción de que lo que estamos haciendo o estamos viviendo es útil en nuestras vidas.

La presión que generamos por el hecho de tener éxito nos lleva a muchas frustraciones y traumas cuando ese éxito se aleja de nuestra capacidad. Sin embargo, educar en la utilidad que todo ser humano posee, es una llamada a la búsqueda interior de aquello que nos hace ser valiosos en los contextos en los que nos movemos. La utilidad y la valía sólo se descubren en el proceso de extraer desde dentro de uno mismo aquellos recursos que poseemos pero que aún nos son desconocidos.

Además, el éxito puede ser un concepto individual que puede alejarse de la conciencia social. Cuando con todo éxito que nos aleja del contacto con los demás, que nos aísla de las realidades que vivimos. Por el contrario la utilidad está íntimamente ligada a lo colectivo. ¿Recuerdas en que momentos te has sentido realmente útil? ¿Qué estado anímico acompaña la sensación de utilidad?. La utilidad nos conecta con las necesidades de los otros, con la generosidad imprescindible de quien desea influir en su entorno.

Quien no se siente útil y valioso difícilmente experimentará sensaciones de plenitud.Internet World

EL EFECTO WOW

pilot“Todos nacemos originales y morimos copias” Carl Jung
Buscamos jóvenes profesionales que tengan curriculums excelentes, que estén sobradamente preparados y para ello hay que hacer un trabajo desde que son pequeños. Entonces llenamos las agendas infantiles de actividades extraescolares, idiomas e incluso exigimos chino desde el jardín de infancia.
“Cuanto antes empiecen, mejor”. Una frase que se repite de manera constante en muchos padres preocupados por preparar a sus vástagos para un mundo complejo. Les preparamos para una realidadque va a ocurrir 20 ó 25 años más tarde y de la que no tenemos ni idea de cómo va a ser. Les inscribimos a clases de informática para que aprendan un conocimiento que estará obsoleto en poco tiempo y se nos olvida que somos nosotros los inmigrantes digitales. Ellos ya son nativos digitales y no tendrán ninguna dificultad en aprender la tecnología. De hecho muchos gurús de Silicon Valley prefieren que sus hijos no tengan contacto con la tecnología hasta pasados unos años.
Sin embargo, cuando son jóvenes nos quejamos de que están desmotivados, que han perdido determinadas actitudes imprescindibles para triunfar en la vida. Y entonces, ¿dónde nos hemos equivocado? ¿qué se nos ha olvidado en el camino?
Nos equivocamos cuando pensamos que el aprendizaje consiste en someter a los niños a estímulos externos y disciplinarlos para que adquieran conocimientos. Tomás de Aquino ya hablaba de que existían dos maneras de aprender: una desde el descubrimiento y otra desde la disciplina.
Aquí radica la diferencia. Se nos olvidó el sentido innato que los niños tienen frente al asombro. Este es el efecto WOW. Cada vez que sobreestimulamos a los niños desde fuera hacia dentro, matamos la capacidad que tienen para asombrarse y descubrir. Es decir, para aprender desde dentro hacia fuera. Esa es la manera más poderosa de adquirir conocimiento. Después ya vendrá la disciplina para anclar esos conocimientos. El asombro de un niño es su motivación natural y lógicamente, si no le ayudamos a alimentar ese asombro es muy complicado que el niño sea capaz de motivarse frente a situaciones nuevas y desconocidas. Al perder la capacidad para asombrarse necesitará más dosis de motivación externa para estar activo. Y entonces entraremos en el campo de los incentivos externos, tan perniciosos per sé, ya que llegan a extraer la peor versión de los adultos.
¿Qué contextos favorecen el asombro y el descubrimiento de los niños? Fundamentalmente los contextos de juego libre, poco o nada estructurados que permiten que se estimule su curiosidad.
No es casualidad que un estudio realizado con ancianos demostrara la correlación entre curiosidad y esperanza de vida. Nuestro cerebro no deja de aprender si tenemos la voluntad para que continúe aprendiendo. Seguramente que esos ancianos curiosos fueron en su día niños curiosos que no dejaban de asombrarse.
Ser curiosos nos abre la puerta al conocimiento. Y un niño necesita descubrir a su ritmo, no al ritmo que le impone el adulto. El ritmo vertiginoso del adulto bloquea y estresa al niño dificultando su sentido del asombro, que requiere de un tiempo y de una intensidad adecuada.
De un niño podemos extraer dos claves para trabajar nuestra felicidad: Intensidad y asombro en cada pequeño momento del día.

7 IDEAS REFRESCANTES PARA CADA DIA

Esta semana en la que muchos habéis comenzado vuestras vacaciones, otros las habréis acabado y a otros esto de las vacaciones os sonará a broma, os regalo 7 ideas 7 que seguramente os despertarán todo tipo de emociones:
Idea #1 “La mente intuitiva es un regalo; la racional un sirviente. Nuestra sociedad honra al sirviente y ha olvidado el regalo” (Albert Einstein)
No confundamos las emociones pasajeras que surgen en momentos determinados y que pueden nublar nuestros comportamientos, con la intuición que surge desde el conocimiento interior que poseemos. La inteligencia intuitiva selecciona las ideas y los criterios adecuados para tomar decisiones correctas.
Idea #2 “Cada hombre tiene su tiempo, y mientras siga siendo suyo, se mantiene vivo” (Michael Ende, “Momo”)
Una de mis lecturas favoritas y más recomendadas a pesar de ser catalogada como literatura juvenil. Un regalo sobre el buen y mal uso de nuestro tiempo. Cuando tu bien más preciado lo entregas a otros lo pierdes; y con él se va parte de tu vida.
Idea #3 “La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar”(Friedrich Nietzsche)
Todavía hay gente que no se ha dado cuenta de que el sentido del humor es alimento de la inteligencia. Es un nutriente indispensable para que aflore la versión más brillante de nuestro potencial intelectual. El optimismo y el sentido del humor son inversiones de alto retorno.
Idea #4 “Si naces con un don, comportarse como si fuera un logro no está bien”. Woody Allen
Sé agradecido con quien te la ha entregado pero sé humilde para sacarle el máximo provecho. Todo don natural puede llevar consigo grandes dosis de vanidad. Ten cuidado y mantente alerta.
Idea #5 “La ventaja de ser inteligente es que se puede fingir ser imbécil, mientras que al revés es imposible” Woody Allen
Esta idea no sólo es refrescante, es digna de un tipo muy inteligente.
Idea #6 “No levantes la voz, mejora tu argumento” (Desmond Tutu)
La agresividad y la violencia verbal son grandes derrotas del ser humano. Y cuando esta agresividad verbal se transmite a los niños les mostramos caminos al fracaso como adultos. Cuidado con los regalos envenenados disfrazados de disciplina férrea.
Idea #7 “Nunca te des por vencido, nunca trates de aparentar, nunca te mantengas inmóvil, nunca te aferres al pasado, nunca dejes de soñar” Steve Jobs
Aunque sean los mejores NUNCA que te pueden regalar y de los pocos NUNCA que tienen sentido, incluso podemos mejorarlos:
Lucha SIEMPRE, se humilde SIEMPRE, muévete SIEMPRE, mira hacia delante SIEMPRE y SUEÑA en todo momento.

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7 ENTRENAMIENTOS PARA TU CEREBRO

El cerebro es el único organismo del cuerpo que no se desgasta por el uso. Estas y otras afirmaciones las podéis encontrar en una nutritiva lectura que os recomiendo para este verano. Acabo de terminar de leer el último libro de Marta Romo (www.martaromo.es) “Entrena tu cerebro” en el que la autora aterriza la neurociencia a la vida cotidiana, aportando datos y estudios científicos que corroboran la importancia de mimar nuestro cerebro para tener una mejor calidad de vida y un desarrollo personal lo más equilibrado posible.

Comparto contigo 7 reflexiones que me han llamado la atención. Algunas empezaré a realizarlas y el resto las continuaré haciendo:
1. Pautas de descanso para nuestro cerebro: Acuéstate y levántate siempre a las mismas horas, evita discusiones o hablar de temas importantes en la cama y duerme un mínimo de 6 horas.
2. No hacer nada desarrolla tu cerebro: ¿sabías que aproximadamente el 50% del tiempo que uno está despierto tiene el cerebro distraído? Las investigaciones del Dr. David Rock han demostrado que nada mejor que nuestro cerebro inconsciente para resolver los problemas por nosotros. Dejar de intentar resolver un problema suele ser el inicio de la resolución del mismo. Este mismo divulgador propone una alternativa al brainstorming tradicional. Después de definir un tema a trabajar, Rock defiende la idea de que antes de abordar el tema, los participantes dediquen un tiempo a hacer una tarea sencilla y agradable para permitir que el cerebro busque la solución por uno mismo. Después de esto, se pide a los participantes que regresen y que resuelvan el problema.

3. Permite a tu cerebro que juegue: celebrar los éxitos de los compañeros, aportar perspectivas positivas y de aprendizaje segrega la recompensa química del cerebro que es la dopamina. Por lo tanto, dedica tiempo a jugar todos los días.
4. La emoción que fija los recuerdos es la sorpresa: Recibir una sorpresa antes o después de un aprendizaje refuerza la memoria. Un estudio realizado en la Facultad de Medicina de Buenos Aires con 1600 alumnos de entre 7 y 9 años, demostró que aquellos que realizaron una actividad sorpresa de unos 15 minutos justo antes de una clase, fueron capaces de retener un 60% más que aquellos que no la realizaron.
5. El ejercicio aeróbico tiene una implicación directa en nuestro cerebro, reduciendo la degeneración neuronal, mejorando las habilidades cognitivas y el estado de ánimo.
6. Alimenta tu cerebro: 3 mg de magnesio al día refuerza el músculo cardiaco y favorece su trabajo. Además, lo puedes encontrar en el chocolate puro. No olvides de incluir en tu dieta el té verde ya que mejora tu memoria al contribuir a la generación de células cerebrales y beneficiar la memoria y la inteligencia espacial.
7. Hábito = Necesidad + Frecuencia + Conocimiento. El cerebro no distingue entre hábitos buenos y malos. Una vez que los genera funciona como un automatismo. De ti depende que esos hábitos te resulten favorables para tu vida cotidiana
Ideas sencillas y baratas para que nuestro cerebro esté entrenado y buena forma

MATARON NUESTRA VACA

“El conformismo es el carcelero de la libertad y el enemigo del crecimiento” J.F. Kennedy
Te invito a que leas este cuento de origen desconocido.

“Había una vez un viejo maestro que decidió visitar junto a su discípulo la casa más pobre de la comarca, donde malvivía una familia con una sola posesión: una famélica vaca cuya escasa leche les proveía de insuficiente alimento, pero alimento al fin y al cabo. El padre, hospitalario, les invitó a pasar con ellos la noche. Al día siguiente, muy temprano, el maestro le dijo a su discípulo: “Ha llegado la hora de la lección”. Y el maestro sacó una daga y degolló a la pobre vaca.

¿Qué clase de lección deja a una familia sin nada” se quejó el discípulo.

Fin de la lección. Fue la única respuesta.

Un año más tarde volvieron al pueblo y donde estaba la casucha destartalada encontraron una casa grande, limpia y bastante lujosa.

Vieron salir al padre de familia, que no sospechaba que el maestro y el discípulo habían sido los responsables de la muerte de su vaca, y les contó como el mismo día de su partida algún envidioso había degollado salvajemente al pobre animal…

…esa vaca era nuestro sustento. Pero cuando vimos a la vaca muerta, supimos que estábamos en verdaderos apuros y que teníamos que reaccionar. Y lo hicimos. Decidimos limpiar el patio que hay detrás de la casa, conseguimos alguna semillas y sembramos patatas y algunas legumbres. Muy pronto vimos que nuestra granja casera producía más de lo que necesitábamos, y así empezamos a vender. Con las ganancias compramos más semillas y así hasta hoy mismo que he comprado la casa de enfrente para plantar más patatas y hortalizas y algo de…

¿Cuál es tu vaca famélica? ¿a que te agarras para no hacerte cargo de experimentar nuevas realidades?. Si le entregas todo el poder a una vaca famélica, ¿dónde se queda el tuyo?

Cuando dependemos de sustentos poco nutritivos y nos acomodamos a ellos aunque estemos permanentemente quejándonos, empobrecemos nuestra mirada. Transformamos la manera de ver las cosas hacia una visión parecida a la que tendríamos al mirar a través de un embudo. Cerramos posibilidades a un mundo que tiene más que ofrecernos que una vaca famélica. Las opciones son mucho mayores de las que imaginamos. Lo que ocurre es que, simplemente, no nos cuestionamos otras alternativas. Y si por nosotros fuera mantendríamos con vida a la vaca aunque para eso haya que hacer lo imposible para que su muerte fuese lo más lenta posible. Haciendo esto, de alguna manera también estamos matando nuestra vida poco a poco.images
Tiene muy poco que ver “mantener a la vaca” con tener la seguridad al menos de algo que me hace sobrevivir aunque me haga sufrir. ¿Qué seguridad tienes manteniendo algo que va empobreciéndose poco a poco?¿donde está la verdadera seguridad, en lo estático o en lo dinámico?
Tan solo el hecho de estar en disposición de cuestionarse, de retarse, de provocarse, de descubrir y de ser curioso, puede entregarte la seguridad de vivir disfrutando las oportunidades que se presentan.
Y a los envidiosos que mataron nuestra vaca, muchas gracias.

LOS MANDATOS DEL NO

Las decisiones que tomamos cuando somos pequeños, con la información que poseemos y los recursos de los que disponemos en ese momento tan delicado de nuestras vidas, construyen lo que denominamos guiones de vida. En su momento, estas decisiones son soluciones, en apariencia muy razonables, para resolver las situaciones existenciales en las que se encuentran los niños.

Estos guiones de vida, en los que se basan gran parte de los estudios de Eric Berne, están basados en los mandatos que los adultos imponen a los niños durante el desarrollo infantil.

Los mandatos son estímulos negativos que, según Berne, quedan grabaron en nosotros como creencias limitantes. Estos mandatos que los adultos transmiten tienen mucho más que ver con mensajes emocionales y no verbales que con mensajes verbales explícitos. Tienen un efecto muy negativo ya que son transmitidos en momentos de estrés e inciden directamente en la identidad y el comportamiento natural de la persona.
Son muchos los mandatos que se transmiten, pero algunos de los más importantes pueden ser los siguientes:

- No confíes en ti y no crezcas. Se graba a fuego cada vez que se sobreprotege a un niño, dificultándole que encuentre sus capacidades para enfrentar la vida y madurar.
– No seas un niño y crece rápido. Un mandato en el que no se permite que un niño desarrolle su infancia de manera adecuada, donde el adulto necesita que el niño se comporte como un igual. Los niños no son adultos en pequeñito, sino proyectos de adulto que necesitan desarrollarse y madurar con tiempo.

- No lo hagas, no tengas éxito. Los adultos muestran tan solo los errores y “fallos” que tiene el niño, olvidándose de que está aprendiendo y alejándole del descubrimiento de sus fortalezas.
– No pienses, no tengas criterio. Cuantos adultos buscan, por miedo, que los niños hagan “lo que se debe hacer” sin ayudarles a cuestionar aquello que hacen, sometiéndoles a las propias limitaciones del adulto. Sé obediente, haz lo que se te dice y no pienses.
– No sientas. No muestres tus sentimientos porque te verán débil y te atacarán.
– No disfrutes, no lo mereces. Terminamos quitando valor a lo conseguido y por tanto, no gozando de lo que obtenemos.

Otros mandatos no llevan implícito el “no” pero no por ello dejan de afectar de manera negativa a los niños y por tanto a su futuro adulto:
– Sé perfecto. No falles, no tengas imperfecciones ni lados oscuros. Se un ejemplo en todo y siempre.
– Date prisa. No pierdas el tiempo, no disfrutes de lo logrado porque necesitas más, siempre más
– Complace. Se “buen niño”, saluda, da besos, sé un niño ejemplar. Y luego nos extrañamos cuando muchos adultos no saben decir que no y no son capaces de poner límites.

De esta manera los niños tratarán de complacer las expectativas que los adultos han puesto en ellos y por tanto no dejarán mucho espacio para alcanzar las suyas propias. De hecho muchos no son conscientes de que puedan tener expectativas sobre ellos mismos. De esta manera tratarán de ser fuertes, ser buenos, ser perfectos para cumplir con los mandatos que “compraron” demasiado pronto.
La buena noticia es que estos guiones, al igual que se escriben en un momento determinado de la infancia, se pueden reescribir cuando tomamos conciencia de ellos y deseamos que sean de otra manera. Es la manera de reivindicar que queremos vivir una vida diferente a la que pensamos que debíamos vivir al tratar de cumplir las expectativas que otros pusieron en nosotros.
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